
REFLEXIONES DE UNA IDENTIDAD
(CARTA DE MIGUELITO A MAFALDA)
Mientras me encontraba en la cocina lavando los platos y mi madre leía el periódico en voz alta, mis pensamientos aleatorios, de esos que fluyen mientras estamos haciendo alguna actividad mecánica, se ven interrumpidos por el título de un artículo en especial, en el cual Miguelito le escribe a Mafalda después de unos cuantos años. .....Nos pareció tan genial que yo dejé lo que hacía y me interese por el tema, y ella prosiguió con la lectura.
Mientras ella leía, yo me remontaba a la época en la que tenia no más de 9 años y mis tardes se veían amenizadas por historietas de Mafalda. Ahora bien, que puede entender una niña de esa edad al leer a Mafalda hablando de comunismo, socialismo, la guerra, los problemas del mundo, creo que no mucho, pero hoy en día reconozco en mi mucho de ella y me doy cuenta de cuánto influyó en mi vida, la idealización, el creer en la gente, en el despertar de conciencia, en dar oportunidades porque todos podemos cambiar, en el perdón, la ingenuidad, entre otras tantas….
A medida que avanzaba la lectura a mi madre se le quebraba la voz y a mí se me humedecían los ojos, afloraban momentos vividos pero no recordados….. Pensaba en las personas que me conocieron cuando solo era una bebe y que después desaparecieron en la dictadura, en el momento en que mis padres vieron como militares masacraban a estudiantes que manifestaban en contra del gobierno dictatorial, mientras ellos eran reguardados por una enfermeras en la entrada de un hospital al ver a mi madre embarazada (de mi), o en el momento que al bajar de un bus en una alcabala militar, yo le preguntaba a mi padre con casi 3 años que si lo que el soldado tenía en la mano hacia algo, un fusil con el que nos apuntaba….. Mi padre se debe haber sentido terrible, tanto como para decidir agarrar a su esposa y a su hija y salir del país alejandose de la familia para nunca más volver hasta el día de hoy….....Se que mi madre pensó lo mismo que yo, aunque no dijimos nada.
Mientras escribo esto tomo conciencia y agradezco a ese soldado, porque me permitió conocer este maravilloso lugar, aprender y vivir lo que hasta ahora, conocer a todas las maravillosas personas que hoy están siempre conmigo en mente y corazón. Todas las experiencias de vida que tienen una carga emocional muy fuerte, buenas o malas, son las que generan los grandes cambios, los más importantes. Al final terminé emocionada por lo que fui, soy y seré en este mundo mágico lleno de fe, cambios, esperanzas y sueños.
Aquí les anexo la carta. Para muchos carecerá de significado alguno, puesto que nacieron en un País democrático lleno de oportunidades como Venezuela. Pero yo nací a comienzos de los 70 en Buenos Aires, Argentina bajo una dictadura militar feroz, entonces estabas con ellos o en contra de ellos, eras de derecha o de izquierda, no habian grices ni matices. Y como nosotros, muchos dejaron sus países para asumir otro como propio, sin mucha historia familiar, comenzando desde cero una historia personal diferente, única y autentica.
CARTA DE MIGUELITO A MAFALDA
Querida Mafalda:
En este día tan especial me acordé de tu cumpleaños...¡Cómo pasa el tiempo! …Nacimos en el corazón de un país que soñaba. ¡Cuántas utopías! ¡Cuántos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
Nos tocó convivir con un tiempo de hombres creativos: Luther King, Che Guevara, Juan XXIII, John Kennedy; nos trasmitieron el sentido de la justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza...
Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita que un día encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar de Tuyú, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres...Era vivaracha y quemadita por el sol de febrero. ¿dónde vive Libertad? ¿Es verdad que la mataron durante la dictadura? Dicen que la torturaron y su cuerpo desapareció en el Río de la Plata...Me cuesta pensar que se murieron sus sueños. ¿Y si vive? ¿Estará filosofando sobre la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?
¿Que fue de Susanita? ¿Se casó? ¿Pudo realizar su vocación de ser madre? La imagino viviendo en alguna ciudad de provincia, paseando del brazo del marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres....
Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en una estación de trenes, triste y abatido como tantos....
Sé que Felipe vive en La Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y que habla a los turistas de Fidel y de la revolución con el mismo entusiasmo de cuando vivía en Buenos Aires...
A Guille, tu hermano, lo escuché tocar, hace poco, en la Scala de Milano. Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los últimos años de Alfonsín, me contó que es feliz con su nueva pareja...
Y vos, querida amiga, ¿cómo estás? Hace tanto tiempo que no tengo noticias tuyas. Sé, por otros, que seguís escuchando la radio, que leés los diarios del mundo, que te duele el Irak como te dolía Vietnam, sé que trabajas para la FAO por los pueblos del hambre, que estás indignada por la prepotencia de Bush. Me llegó tu pedido para juntar medicinas para los Médicos sin Fronteras, sé que siguen las reuniones en tu casa de París, que estás confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo...
En fin, Mafalda, sé lo suficiente como para saber que seguís viva, viva en el alma, niña como siempre...De parte mía sigo escribiendo siempre, renegado porque me falta tiempo; creyendo, como siempre, en el valor de la sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas. Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza...El mundo no mejoró mucho desde la época en que vivíamos juntos en nuestra patria. A veces, cuando miro el globo terráqueo encuentro tu mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los que protestan, de los que no se conforman, y de los que viven en la atmósfera del optimismo y de la justicia...Esos ojos, junto a los míos, te desean un buen día, querida amiga, por otros 40 años tan intensos y jóvenes como los que has vivido.
Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.
Miguelito.