sábado, 25 de diciembre de 2010

ANECDOTARIO DE EL PAUJI - CAPITULO II "DE LA NAVIDAD Y OTRAS FIESTAS DECEMBRINAS"



Navidad, época de disfrute y compartir con familiares y amigos. Momento de reflexión y de hacer un recuento de lo sucedido en el año que paso y de otros anteriores, como aquel en el que mis padres compraron un pavo para prepararlo en navidad. Es importante resaltar que para vivir en El Paují tocaba ser vegetariano, criar tus propios animalitos o salir a cazar, porque la carnicería más cercana estaba a unas cuantas horas de carretera sin garantía de encontrar en ese momento algo medianamente comestible.

Era muy común que algunos tuviesemos gallineros para consumo de huevos y otros para de vez en cuando preparar un buen hervido, así que no estábamos ajenos al sacrificio de animales para el consumo humano, aunque suene antinatura así es la vida en el campo. En nuestro caso nos limitabamos al consumo de carne cuando había o cuando estábamos invitados a algún sancocho vecinal.

Pero, para una navidad acordamos desde meses antes hacer la fiesta entre varios vecinos en la casa de uno de ellos. En octubre mis padres compraron un pavo para comerlo en la fecha decembrina, lo metieron en el gallinero y a la vuelta de dos semanas ya tenia nombre como una mascota y por supuesto nuestra colaboración a la fiesta ya no fue el gordo plumífero. Igualmente el ágape se celebró con otro pavo en el horno, que nunca se entero de su desgracia porque nos lo dieron a nosotros los chamos para que le hiciéramos tragar un poco de ron para relajarlo y evitar el endurecimiento de la carne por stress, solo que no contaron con que haríamos uso de un litro y medio del liquido, he llegado a pensar que la posible causa de muerte fue sobredosis de alcohol. Eso si, les aseguro que la comida quedo suculenta y nadie se quejo de la textura del pavo relleno.

La actividad cultural formaba parte de nuestras vidas y los mas chiquitos no eramos ajenos a esto. En el año 85 (creo) decidimos realizar un cuento de navidad narrando el advenimiento del niño Dios. Con biblia en mano realizamos el guión, repartimos los papeles, confeccionamos el vestuario y presentamos la obra en la iglesia con localidades llenas. Mi primera y única vez como directora de teatro a los 13 años. Se de algunos que siguen su vida sobre las tablas.

Como en toda Venezuela las parrandas con cuatro en mano no se hacían esperar, así como las invitaciones a comer platos y dulces caseros en diferentes casas, solo que el cuatro era interpretado por una suiza y para ir de casa en casa había que rodar un ratico porque algunos de los vecinos vivían alejados del centro del pueblo.

El 28 de diciembre es el día de los inocentes y en El Paují tenias que estar muy pendiente porque cualquier cosa te podía suceder, como recibir un paquete de "medicinas naturales" compuesto de frascos, que nunca supimos como se los sacaron a mi mamá, con agua y pedacitos de grama. Algún supuesto herido que le chorreaba salsa de tomate, carros que amanecían sin los cables de las bugias y uno que otro mensaje falso que llegaba por radio, que solo hasta entrada la tarde era desmentido con el típico: "Caíste por inocente".

En el pueblo no había electricidad, solo algunos pocos con planta eléctrica podían disfrutar de algo de iluminación por algunas horas, motivo por el cual todas las fiestas terminaban siempre en una fogata. El fin de año no escapaba a esto, y a mediados de los 80 se realizó en el medio del pueblo por primera vez, todos juntos participando, comiendo y bailando. Al dar las doce de la noche y destapar las botellas empezó a caer un torrencial aguacero que no paro hasta el día siguiente, pero a partir de la fecha todos los 31 de diciembre El Paují es famoso por su fogata de fin de año que mejora con el tiempo en técnica y tamaño, llegando hasta más de 4 metros de altura y varios días previos de preparación.

El cielo más hermosamente estrellado lo pueden disfrutar en este lugar en los meses de diciembre y enero. Y si les toca luna llena es realmente mágico. Es una experiencia que no se pueden perder. Y con toda esta energía sabanera que siempre llevo conmigo, les deseo una Felíz Navidad y un prospero Año Nuevo!!!!
En la foto de derecha a izquierda: Martine Delamare (la dueña de la casa y excelente cocinera), Ana Rosa Fiume, Romina Vega, Ana Isabel Ponte, Violeta Burkhardt, Mariana Vega y el padre de Martine (creo), en una deliciosa comida de navidad.

martes, 23 de noviembre de 2010

ANECDOTARIO DE "EL PAUJI" CAPITULO I "NEQUINE"


Nunca supe de donde salió este sobrenombre, lo que si les aseguro es que todos los que lo conocimos alguna vez lo saludamos con el apodo "nequiné". Este primer relato esta dedicado a un maravilloso sabanero que se fue a cuidar a la sabana y a sus animalitos desde otro universo. Y como esto es un anecdotario me limitare a dar rienda suelta a algunos momentos puntuales en los que van a poder disfrutar de este personaje.

Luis Scott llegó a La Gran Sabana después de haber rodado por el mundo, experimentando diferentes formas de vivir y expresar la espiritualidad. Sin ser religioso estaba muy claro en su filosofía de vida, y en una época hasta parecía un gurú Hindú. Siempre delgado y atlético,vegetariano, pero no perdonaba una torta de chocolate y una cocacola helada.

En una oportunidad, estando en El Paují, se me infecto una picada en una pierna y como muchos acudí a consultar a Luis, que se caracterizaba por ser hierbatero. Les cuento que el tratamiento consistía en tomar infusión de cogollo de mango para limpiar la sangre, efectivo pero amarrrrrrgo, lavar la herida con agua de corteza de merey, desinfectante y astringente, y finalmente masticar unas hojas verdes que salían en el patio de su casa y ponerme el pegoste baboso sobre el lugar con una gaza por la mañana y por la noche poner arcilla.... Apenas se ve la cicatriz en mi pierna.

En mi casa en El Pauji siempre había muchas cosas, entre ellas, ropa que nos mandaban de Caracas para regalar a los indígenas, una de esas cajas provenia de la ex esposa de otro sabanero que se nos fue tiempo atrás. Michel había estado casado con una modelo preparadora de misses en los 70's, con esta intro se pueden imaginar que lo mínimo que había en la caja tenia lentejuelas por todos lados. Varios de los hombres decidieron disfrazarse de mujer para la fiesta de carnaval, por supuesto el único que podía entrar en algún vestido era Luis y así fue. Un trapo azul rey brillante con canutillos en los hombros y una abertura en la espalda que llegaba hasta donde dice no pasar, le quedaba perfecto con sus sandalias de cuero con zuela de caucho de carro, que se las cambiaba según el desgaste.

Luis siempre fue muy bromista con los chamos, le ponía una moneda en la frente a alguna víctima, se la apretaba con fuerza y le decía al niño que no la dejara caer al momento que se la quitaba, dejando la sensación de que la moneda seguía allí, sacando carcajadas de los otros que miraban al chamo haciendo equilibro sin tener moneda alguna. Los guindaba por los pies, por el cuello y si se portaban muy mal los metía dentro de algún tambor de agua. Son de esas maldades sabrosas que le encantan a los niños.

Comer en casa de Luis implicaba tener un paladar abierto a los aromas orientales, y como todos, tenia platos deliciosos como el arroz con algas y otros menos agraciados como el atol que preparaba en las mañanas compuesto por avena, afrecho, germen de trigo, ajonjolí y pasas, todo cocido en agua y endulzado con miel y melaza, muy nutritivo pero ¡incomible!, con variantes, pero siempre pegostozo. Nos hacia masticar propolio con cera de abejas, que según él, era mas sabroso que un chicle de fresa. Y el plato que más me gustaba, papas al curry, del cual les dejaré la receta de lo que me puedo acordar.

Papas al Curry de Luis: Sofreír cuadritos de papas con cebollas en plumitas en un poquito de aceite, agregar sal y curry al gusto, tapar y poner un poquito de agua si es necesario hasta que las papas ablanden. Con el maravilloso sabor que da la simpleza de los ingredientes y el cariño de un tío en la preparación puedes sentir la felicidad en el paladar. Así son mis recuerdos con Luis desde mi niñes, siempre lindos, alegres, cariñosos.... Y así lo recordaré.

P.D. Esta foto fue tomada en El Paují como en el 85, Luis esta a la derecha.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

ANECDOTARIO DE "EL PAUJI" INTRODUCCION


Después de mucho maquinarlo me decidí a contarles un poco de mi vida en El Paují, y como la información es grande, variada y con una cronología un tanto desordenada, opte por hacerlo en capítulos anecdóticos que relaten momentos importantes, y otros no tanto, que mi memoria y los cuentos de mis padres y amigos me permitan plasmar en estas lineas.

Cuando tenia 12 años mis padres nos informaron a mi hermana de 7 años y a mi que nos mudaríamos de Caracas a La Gran Sabana, específicamente a El Paují, población que para ese momento no aparecía en los mapas de Venezuela, ni siquiera en los mapas de carretera, de esos en los que aparecía identificados cualquier cacerío o taguara de los puntos más recónditos del País, sin mayor referencia que haber estado allí en unas divertidas vacaciones en el 82 y sin imaginar que dos años más tarde seria nuestro hogar, partimos con todas nuestras cosas a la aventura de crecer entre ríos, selva y montañas.

El Paují es una población ubicada a 75 Km. de Santa Elena de Uairén, que se traducía para ese entonces en 45 minutos o 7 horas de carretera, dependiendo de la época del año o el mantenimiento que las autoridades le hubiesen dado. Siempre se sabia la hora de salida, más no la de llegada a destino.

Refugio de todos los que cansados de la vida citadina buscaban escapar de esa realidad agobiante probando un estilo de vida diferente. Por supuesto nunca faltaban los espirituales a los que les habían informado que ese lugar estaba cargado de magia y energía intensa. Los mineros intentando hacerse millonarios con mucho trabajo pero con un golpe de suerte. Los indios que ya estaban allí desde un tiempo antes, los naturalistas, los come flores, todos conviviendo en una misma comunidad. No es de extrañar que surjan momentos interesantes y anecdóticos con tan variopintos personajes.

Cuentos??? hay muchos, así que espero disfruten de mis próximas publicaciones y si algún paujisero me lee me encantaría que comparta conmigo sus opiniones y anecdotas.


jueves, 15 de julio de 2010


REFLEXIONES DE UNA IDENTIDAD

(CARTA DE MIGUELITO A MAFALDA)



Mientras me encontraba en la cocina lavando los platos y mi madre leía el periódico en voz alta, mis pensamientos aleatorios, de esos que fluyen mientras estamos haciendo alguna actividad mecánica, se ven interrumpidos por el título de un artículo en especial, en el cual Miguelito le escribe a Mafalda después de unos cuantos años. .....Nos pareció tan genial que yo dejé lo que hacía y me interese por el tema, y ella prosiguió con la lectura.


Mientras ella leía, yo me remontaba a la época en la que tenia no más de 9 años y mis tardes se veían amenizadas por historietas de Mafalda. Ahora bien, que puede entender una niña de esa edad al leer a Mafalda hablando de comunismo, socialismo, la guerra, los problemas del mundo, creo que no mucho, pero hoy en día reconozco en mi mucho de ella y me doy cuenta de cuánto influyó en mi vida, la idealización, el creer en la gente, en el despertar de conciencia, en dar oportunidades porque todos podemos cambiar, en el perdón, la ingenuidad, entre otras tantas….


A medida que avanzaba la lectura a mi madre se le quebraba la voz y a mí se me humedecían los ojos, afloraban momentos vividos pero no recordados….. Pensaba en las personas que me conocieron cuando solo era una bebe y que después desaparecieron en la dictadura, en el momento en que mis padres vieron como militares masacraban a estudiantes que manifestaban en contra del gobierno dictatorial, mientras ellos eran reguardados por una enfermeras en la entrada de un hospital al ver a mi madre embarazada (de mi), o en el momento que al bajar de un bus en una alcabala militar, yo le preguntaba a mi padre con casi 3 años que si lo que el soldado tenía en la mano hacia algo, un fusil con el que nos apuntaba….. Mi padre se debe haber sentido terrible, tanto como para decidir agarrar a su esposa y a su hija y salir del país alejandose de la familia para nunca más volver hasta el día de hoy….....Se que mi madre pensó lo mismo que yo, aunque no dijimos nada.


Mientras escribo esto tomo conciencia y agradezco a ese soldado, porque me permitió conocer este maravilloso lugar, aprender y vivir lo que hasta ahora, conocer a todas las maravillosas personas que hoy están siempre conmigo en mente y corazón. Todas las experiencias de vida que tienen una carga emocional muy fuerte, buenas o malas, son las que generan los grandes cambios, los más importantes. Al final terminé emocionada por lo que fui, soy y seré en este mundo mágico lleno de fe, cambios, esperanzas y sueños.


Aquí les anexo la carta. Para muchos carecerá de significado alguno, puesto que nacieron en un País democrático lleno de oportunidades como Venezuela. Pero yo nací a comienzos de los 70 en Buenos Aires, Argentina bajo una dictadura militar feroz, entonces estabas con ellos o en contra de ellos, eras de derecha o de izquierda, no habian grices ni matices. Y como nosotros, muchos dejaron sus países para asumir otro como propio, sin mucha historia familiar, comenzando desde cero una historia personal diferente, única y autentica.


CARTA DE MIGUELITO A MAFALDA


Querida Mafalda:


En este día tan especial me acordé de tu cumpleaños...¡Cómo pasa el tiempo! …Nacimos en el corazón de un país que soñaba. ¡Cuántas utopías! ¡Cuántos deseos de crecer, de mejorar las cosas!


Nos tocó convivir con un tiempo de hombres creativos: Luther King, Che Guevara, Juan XXIII, John Kennedy; nos trasmitieron el sentido de la justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar con la propia cabeza...


Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita que un día encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar de Tuyú, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres...Era vivaracha y quemadita por el sol de febrero. ¿dónde vive Libertad? ¿Es verdad que la mataron durante la dictadura? Dicen que la torturaron y su cuerpo desapareció en el Río de la Plata...Me cuesta pensar que se murieron sus sueños. ¿Y si vive? ¿Estará filosofando sobre la fragilidad de las cosas y el sentido de la vida?


¿Que fue de Susanita? ¿Se casó? ¿Pudo realizar su vocación de ser madre? La imagino viviendo en alguna ciudad de provincia, paseando del brazo del marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres....


Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras incoherentes, abandonado como un mendigo en una estación de trenes, triste y abatido como tantos....


Sé que Felipe vive en La Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y que habla a los turistas de Fidel y de la revolución con el mismo entusiasmo de cuando vivía en Buenos Aires...


A Guille, tu hermano, lo escuché tocar, hace poco, en la Scala de Milano. Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los últimos años de Alfonsín, me contó que es feliz con su nueva pareja...


Y vos, querida amiga, ¿cómo estás? Hace tanto tiempo que no tengo noticias tuyas. Sé, por otros, que seguís escuchando la radio, que leés los diarios del mundo, que te duele el Irak como te dolía Vietnam, sé que trabajas para la FAO por los pueblos del hambre, que estás indignada por la prepotencia de Bush. Me llegó tu pedido para juntar medicinas para los Médicos sin Fronteras, sé que siguen las reuniones en tu casa de París, que estás confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo...


En fin, Mafalda, sé lo suficiente como para saber que seguís viva, viva en el alma, niña como siempre...De parte mía sigo escribiendo siempre, renegado porque me falta tiempo; creyendo, como siempre, en el valor de la sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas. Algunos días estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la tristeza...El mundo no mejoró mucho desde la época en que vivíamos juntos en nuestra patria. A veces, cuando miro el globo terráqueo encuentro tu mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los que protestan, de los que no se conforman, y de los que viven en la atmósfera del optimismo y de la justicia...Esos ojos, junto a los míos, te desean un buen día, querida amiga, por otros 40 años tan intensos y jóvenes como los que has vivido.


Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.


Miguelito.

viernes, 2 de julio de 2010

ESTA VEZ NO FUE "EL MOSQUITO DA MALARIA"

Haber crecido en un lugar con cierto atractivo turístico me permitió estar receptiva a la posibilidad de conocer infinidad de personas. Parte de mi infancia y mi adolescencia transcurrieron entre Santa Elena de Uairén, capital del municipio Gran Sabana y El Paují, comunidad turística, que a veces estaba a 45 min. y a veces a 6 horas, dependiendo del estado de la carretera, la lluvia o la condición de los puentes.

La llegada de personas nuevas al pueblo era el pan de cada día, turistas primerizos, los que repetían todos los años, los que solo llegaban por tres días y se quedaban por meses o para nunca irse. Siempre diferentes, únicos e irrepetibles, dejando vivencias y recuerdos en su caminar.

En una oportunidad conocí a un pintoresco personaje, super agradable y buena gente, poeta, músico y como se dice en su tierra natal, Brasil, Jornalista. Eliakin, ecologista nato destacado por sus letras destinadas a la protección del Amazonas. Entre sus canciones destaca una pegajosa y cadente "El mosquito da malaria", dedicada a este insecto por ser el protector de la selva, que mantiene al mayor depredador de todos, el hombre, alejado de sus predios.

Pero no, esta vez no fue el mosquito da malaria, me agarró el patas blanca, el dengue, enfermedad transmitida por un mosquito que produce como síntomas particulares, varios días de fiebre, dolor en todos los huesos y articulaciones. Un dolor de cabeza penetrante, sobre todo a nivel de los ojos y mucha debilidad. Es muy intenso y solamente se trata con reposo total, mucho líquido, sopa de patas de pollo (la propia pata con uñitas y todo) y jugo de guayaba. Los glóbulos blancos y plaquetas descienden a niveles insospechados, así que es de tener cuidado y seguir las recomendaciones médicas.

Es genial como las personas se tornan estomáticamente empáticas en el momento que notan que alguien conocido esta pasando por algun problema de salud. Informar que estaba enferma representó de inmediato una manifestación de recomendaciones solidarias de muchos. Es como ese fenómeno en el que adquieres algo y empiezas a verlo por todos lados, la cantidad de gente que ha tenido la enfermedad es impresionante y cada uno te cuenta como fue su proceso de curación y recuperación. Esto es lo que nos hace humanos, la empatía.
¡¡Gracias a todos!! por sus cuidados, ayuda, recomendaciones y buena vibra!!

viernes, 18 de junio de 2010

EL CAFE COMO TESTIGO

Muchas de las actividades cotidianas están marcadas por rituales, y existe en el mundo gran variedad de ellos, pero nada mejor que los relacionados con el arte de deleitar al paladar. Esos en donde los sentidos invitan al disfrute y los aromas te transportan a vívidas imagenes, haciendo de este una experiencia totalmente sensorial.

En Europa tienen la hora del te, en Asia el ancestral ritual de servir esta aromática hierba, los norteamericanos el coffee break, los sureños se toman unos mates. En Latinoamerica y sobre todo en Venezuela tenemos uno, muy particular: "¡Vamos a tomarnos un café!" cotidiano, atemporal, abstracto y totalmente personal. El guayoyo en casa al despertar, el con leche a media mañana con los compañeros de trabajo, el negrito infaltable después del almuerzo, el marrón claro grande con las amigas de la universidad por la tarde, un capuccino en la noche con el pretendiente del momento, todos disfrutamos de un buen café, sobre todo si se está acompañado.

Debo puntualizar que preparar un buen café no es tarea simple, aprendí lo básico en un restaurante en Caracas, a saber: La molida del café debe tener una granulometria particular para que no tape el colador pero que logre extraer la crema del café, no tostar el café al momento de la colada gracias a la presión que se le da al momento de dosificarlo, colar solo lo necesario para evitar que se oxide el resto, calentar la leche lo suficiente para que espese pero sin quemarla y memorizar las cantidades para preparar los diferentes tipos. Después de aprender los conceptos técnicos solo la practica y el desarrollo de la intuición pueden producir un buen café y no hay mejor lugar para que esto pase que La Gran Sabana.

Existe una relación casi mágica entre el Barista (maestro cafetero) y la persona que va a disfrutar tan exquisita bebida, sino que alguien me explique como saber cual es el color, la temperatura, y la textura de "un con leche clarito, tibio y bien cremoso, por favor", y que después el degustador te diga: "Gracias, esta perfecto justo como lo pedí" no hay medidas especificas, ni se usa un termómetro ni podemos aplicar una formula para medir la densidad. Es una conexión, un feeling, alquimia, aquí es donde entra la intuición. Aquí radica la razón por la que, cuando el café esta justo como lo pedimos, somos agradecidos con el Barista que nos lo prepara y regresamos todos los días fielmente, porque de alguna manera se crea un vínculo mágico.

En Venezuela tenemos la fortuna de poder tomar un buen café en cualquier rincón del país. Hasta en la panadería más alejada de la civilización conseguimos una máquina de expresso manejada con pericia por quien aprendió empíricamente guiado por los dioses. En Brasil, por ejemplo, en muy pocos lugares lo puedes conseguir, solo en cafés muy particulares de las grandes ciudades, del resto se consigue dos grandes termos con leche y con café colado. El buen café, popular, tomado de pie en una vieja barra de granito con una antigua maquina de cobre, solo pasa aquí.

Cualquier acontecimiento es una maravillosa excusa para tomar café. Para aproximarse a una chica, para contar una intimidad a la mejor amiga, para discutir un negocio, para reír entre amigos, hasta para una reconciliación, un cafecito es un leitmotiv. Cuando una amiga nos llama y dice: "¡Terminé con mi novio!", acto seguido viene el "¡Vamos a tomarnos un café! ..y me cuentas". En el fondo el café es un medio para encontrarnos, tocarnos, vernos a los ojos y comunicarnos francamente. Es como entrar en un espacio paralelo demarcado por el embriagante aroma en donde la comunicación fluye armoniosamente y sin tapujos, simplemente....... teniendo el café como testigo.



sábado, 5 de junio de 2010

CRONICA DE MIS CAMINATAS

Todas las mañanas tengo la maravillosa oportunidad de realizar una caminata en un hermoso parque de la ciudad en donde vivo, experiencia que además me permite estar con mis pensamientos, tomando conciencia de mi cuerpo y de mi ser.

Hacer contacto con el ambiente permite hacernos participes del movimiento natural de las cosas, disfrutando del canto de los pájaros que se amalgama con el ritmo de la caminata, el viento que oxigena el cuerpo y un murmullo constante de la imponente cascada que invita a relajar, dejando que los pensamientos vuelen para sentir una liberación total.


Además de permitirme realizar un trabajo personal, diariamente tengo la fortuna de cruzarme con una diversidad de seres que al igual que yo disfrutan de esta experiencia, cada uno con su motivación personal. Esta interacción me permite enfrentarme con situaciones humanas geniales, como el que se baña en perfume antes de ir a trotar, los que hacen yoga, la señora que trata de verse el aura de las manos a través de los rallos de sol que atraviesan las hojas de los arboles, nunca falta un señor muy entrado en años que me pasa trotando no menos de cinco veces mientras yo hago la caminata, el que va con su Ipod escuchando su música favorita, una única señora que perturba con su audio, que por cierto, hace poco descubrí que se trataba de una grabación cristiana y en ese momento diviso un grupo de hombres musulmanes que caminaban conversando entre ellos, mientras atrás, muy atrás venían dos mujeres ataviadas con sendas Burkhas, totalmente de negro y en donde no se le divisaba ni siquiera el contorno de los ojos.


En ese momento se me ocurrió pensar que sería interesante saber que pasa por la mente de esas mujeres que desde el interior de su escondite observan el mundo, que además se cruzan con una mujer que a todo volumen proclama de manera exagerada la palabra de su Dios, ambas seguidoras de sus dioses, con reglas y creencias, paradigmas que coartan o liberan.


Por un instante, mi lado feminista se sintió perturbado y me encontré juzgando esa condición en la que esas mujeres han vivido durante cientos de años. A la final concluí que nadie tiene la potestad de definir lo bueno o lo malo para cada quien, cada ser se permite vivir lo que le toca vivir y tiene la libertad de afrontarlo de la manera que le plazca, con alegría o sufrimiento, con odio o con amor…..


La decisión es de cada quien, vivir la vida de una manera u otra es una opción personal, que a la final es lo que enriquece la espectacular diversidad que tenemos en casa, nuestro planeta.